jueves, 21 de septiembre de 2017

REFERÉNDUM EN CATALUNYA



En Cataluña estamos viviendo un momento muy complejo: el gobierno catalán está decidido a que el próximo 1 de octubre la ciudadanía pueda votar en un referéndum de autodeterminación y el gobierno español está decidido a evitarlo. Este enfrentamiento está llevando a una situación muy tensa con la actuación, por un lado, de los cuerpos de seguridad estatales incautando carteles y entrando sin orden judicial en empresas privadas, con la llamada a declarar ante la fiscalía de unos 800 alcaldes y con amenazas y hechos que pueden poner en cuestión la proporcionalidad de las acciones; por otro lado, hay una resolución firme para que se pueda votar sin hacer caso de más autoridad que la del parlamento catalán y con el apoyo de una importantísima movilización ciudadana. A estas alturas todo el mundo está llamado a posicionarse con unos (los que quieren impedir la votación) o con los otros (los que quieren que se vote, independientemente de que estén a favor o en contra de la independencia). Ya no es posible no tomar partido.

El tema es muy delicado para abordarlo en los espacios educativos pero no hacerlo es vivir de espaldas a lo que está pasando porqué el debate sobre si se debería permitir que la población se expresara con su voto o si se debería impedir, está presente con fuerza en la sociedad catalana y en parte de la sociedad del resto del estado. Esconder la cabeza bajo el ala no parece la solución pero encontrar la manera de tratar el tema pide tener mucho cuidado.


(Ayer, una vez ya redactada esta entrada del blog, vivimos la irrupción de la Guardia Civil en consejerías del Gobierno catalán, detenciones de cargos políticos y una gran movilización ciudadana de respuesta en Cataluña y en algunos otros lugares de España).

miércoles, 13 de septiembre de 2017

INFANCIA Y MEDIOS DIGITALES



La Academia americana de Pediatría, ante una realidad social en la que niños y niñas pueden ver la televisión en cualquier momento (a todas horas se emiten dibujos, por ejemplo), tienen fácil acceso a móviles y, en muchos casos, disponen de una tablet propia, señala que todo ello tiene aspectos positivos pero también comporta riesgos: un uso excesivo puede afectar el desarrollo psicomotor, social y emocional. Para evitar estos riesgos, ha publicado unas recomendaciones para padres y madres, que se resumen así: evitar las pantallas antes de los 18 meses (excepto para comunicarse con familiares o amistades); entre los 18 y los 24 meses, si se quiere introducir a niños y niñas en el mundo digital (aunque no es necesario hacerlo a edad tan temprana) hay que cuidar que el contenido sea de alta calidad y que el acceso sea siempre en compañía de los padres o madres para ayudarles a entender lo que ven; entre los 2 y los 5 años, los contenidos tienen que seguir siendo de alta calidad, hay que acompañar a los hijos y limitar el uso de los medios a una hora diaria; a partir de los 6 años, hay que buscar un equilibrio entre el uso de medios digitales y otro tipo de actividades, vigilando que no pueda resultar afectado el sueño, la actividad física y el modo de comunciarse con otros niños, así como garantizar espacios totalmente libres de medios digitales: en la hora de comer, un rato antes de acostarse y mientras están haciendo otras actividades.

Quizás se pueda pensar que se trata de recomendaciones de sentido común, pero basta con constatar cual es la realidad para darse cuenta, de nuevo, de que el sentido común quizás sea el menos común de todos los sentidos.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

DE VUELTA






Se acabaron las vacaciones. Agosto lo hemos pasado fuera, una semana en Irlanda -un país de un verde omnipresente y donde el tiempo cambia de manera inesperada varias veces a lo largo del día- y en Noruega, haciendo de abuelos. Los últimos días he ido reenganchándome al trabajo, poco a poco, desde el pueblo de mi esposa, en la Cataluña de Poniente. A mi esposa le queda este mes de septiembre para jubilarse y yo estoy planteándome muy seriamente la posibilidad de que éste sea mi último curso laboral. Esta posibilidad me hace encarar el regreso de una manera un poco especial. La vuelta al trabajo, para mí, no es nunca pausada: trabajos de fin de máster, gestiones de prácticas y de doctorado te obligan a "ponerte las pilas" desde el primer momento. Por otra parte, ahora retomamos -si es que durante las vacaciones los hemos podido olvidar- los problemas y las incertidumbres con que terminamos julio. Problemas e incertidumbres a nivel de mi Universidad, del sistema universitario y educativo en general pero también en el ámbito social y político, con un referéndum de autodeterminación para Cataluña anunciado para el día 1 del próximo mes. Adelante pues y te deseo que, a pesar de la complejidad del momento, tengas un buen curso ... o, al menos, un curso aceptable.

miércoles, 12 de julio de 2017

FELICES VACACIONES


Los días de finales de junio y de la primera quincena de julio son de mucho trabajo en la Universidad, bueno, como mínimo en mi contexto: últimas correcciones, tribunales de trabajos finales, reuniones de cierre del curso de proyectos y grupos, problemas de prácticas (de las del próximo curso), evaluaciones y mil cosas más. En mi caso, como que en esta ocasión no tendré ningún tribunal de plazas a finales de julio como me sucedía en cursos anteriores, creo que a partir del 20 (este día tendremos Junta de Facultad) voy a poder pensar de verdad en las vacaciones. Ahora ya empiezan a apetecer, la verdad.
 
Por lo que se refiere a este blog las vacaciones ya han llegado. Le doy un descanso hasta el inicio del próximo curso que, quizás, sea mi último curso en activo. Ya veremos. De momento, te deseo unas felices vacaciones. Aprovéchalas, sin estresarte, si es posible. ¡Hasta la vuelta!