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miércoles, 8 de enero de 2020

EXPRESIÓN ORAL


Iniciamos un nuevo año y retomamos el curso escolar tras las vacaciones navideñas. Quiero desearte un buen año, a ver si las cosas se encauzan un poco en nuestro país y en el mundo.

Para empezar con espíritu positivo las entradas de 2020 de este blog, he escogido una noticia que me parece interesante y positiva: unos cientos de escuelas de Cataluña están implementado el programa "Tenemos la palabra", diseñado por el Departamento de Educación, para desarrollar la expresión oral del alumnado (en catalán, castellano y en una lengua extranjera). La previsión es que, el curso 2020-2021, el programa se amplíe y pueda llegar a todas las escuelas e institutos catalanes. Me parece una buena iniciativa porque, hasta ahora, en nuestro contexto se ha dado más relieve al aprendizaje de la lengua escrita y expresarse bien oralmente debería ser un objetivo importante. A ver si nos entendemos un poco mejor todos juntos.

miércoles, 2 de octubre de 2019

NEUROCIENCIA Y EDUCACIÓN


El de la neurociencia es un concepto que está de actualidad y ya comienzan a ser unos cuantos los artículos y los encuentros de profesionales para tratar sobre la relación entre neurociencia y educación (me parece forzado utilizar los conceptos neuropedagogía, neuroeducación o neurodidáctica). Esta actualidad se debe al progreso en el conocimiento del funcionamiento del cerebro aunque todavía queda mucho camino por recorrer. ¿Qué conocimientos de la neurociencia pueden ser útiles a la educación? Sus aportaciones creo que sirven, por encima de todo, para confirmar muchas de las ideas que se han desarrollado en los últimos años en el mundo educativo encaminadas al logro de aprendizajes significativos. Por ejemplo: algunas investigaciones han constatado que cuando se aprende con movimiento corporal e implicación de los sentidos, se refuerzan los circuitos neuronales o que la gran mayoría de las capacidades se desarrollan antes de los 6 años. La neurociencia también ha identificado una correlación entre el estrés y la destrucción de neuronas. Otra aportación es que los bienestares emocional, corporal y cognitivo están muy relacionados entre sí; de ahí la importancia de las relaciones humanas y de las características del entorno educativo.




La neurociencia estudia el sistema nervioso. Entre otras cuestiones, le interesa cómo la interacción de sus diferentes elementos da lugar a las bases biológicas de la cognición y la conducta. Hoy en día, encontramos numerosas textos sobre sus aportaciones a la educación. Un artículo de Albert Pons, acabado de aparecer en la revista Viure en família (núm. 80, pp. 34-36), me decidió a escribir esta entrada en el blog.


Todo esto que nos va aportando la investigación neurocientífica debe servir para reconfigurar ciertos enfoques y estrategias educativas (como ya están haciendo algunas escuelas) y para adquirir más seguridad en principios educativos favorecedores del desarrollo y del aprendizaje significativo que, hasta ahora, sólo podíamos constatar observando lo que sucedía en los espacios educativos.

miércoles, 3 de julio de 2019

¿EL FINAL DE LOS RELOJES ANALÓGICOS?


La medida analógica del tiempo quizás pronto quedará como un recuerdo histórico. Leo en La Vanguardia del 14 de junio de 2019 que "los niños y adolescentes, acostumbrados a leer la hora digitalmente en ordenadores, tabletas y teléfonos móviles, no entienden los relojes analógicos". El reloj analógico no forma parte de sus vidas. En España y en otros países, la lectura de los relojes analógicos forma parte del currículum pero si no se practica en la vida cotidiana se acabará olvidando.

¿Qué consecuencias tiene esto? Alguien puede pensar que ninguna, que hay que adaptarse a los cambios y los relojes analógicos pronto sólo serán piezas de coleccionista. La cuestión, sin embargo, no se limita a los relojes. El impacto de la digitalización provoca, por ejemplo (según un estudio de un organismo de la sanidad pública británica) que muchos niños no sepan coger el lápiz o el bolígrafo como es debido, para escribir, porque nunca han jugado con bloques de madera o recortables, no han empujado coches de juguete... y, por tanto, no han desarrollado adecuadamente los músculos de los dedos para poder escribir. ¿Esto es malo? Es un tema polémico, con puntos de vista muy contrapuestos.

miércoles, 12 de junio de 2019

APRENDIZAJE AUTÓNOMO


Sigo con los temas que propuse, en una conferencia, para mejorar la docencia en una titulación universitaria (la entrada anterior sobre estos temas la hice el 15 de mayo del 2019). Abordo hoy una cuestión que me parece central en la educación y, aún más, en la formación universitaria: el aprendizaje autónomo. La autonomía en el aprendizaje debe considerarse un tema muy relevante porque aprender es desarrollar la capacidad de ser cada vez más autónomo en la dirección del propio proceso de aprendizaje y sólo se aprende a ser autónomo practicando la autonomía. Cuando hablamos de esta cuestión hay que tener en cuenta que hay grados de autonomía: desde la toma de algunas decisiones sobre el propio aprendizaje a la responsabilidad de tomar decisiones con entidad. El reto debe ser acompañar al estudiante para que sus decisiones puedan ser cada vez de mayor entidad. No es un tema fácil: ¿sobre qué se puede proporcionar autonomía (elección de actividades, sistema de evaluación, contenidos de aprendizaje...)?

Hoy en día se habla de la necesidad de personalizar el aprendizaje y se entiende que esta necesidad es una exigencia del concepto de ecología del aprendizaje pero hay concepciones diferentes sobre estas cuestiones. Me pareció interesante el Dossier de Graó: La personalización del aprendizaje, publicado en 2018 y coordinado por César Coll. En esta publicación, entre otras cosas, se comenta que la personalización del aprendizaje consiste en ayudar al estudiante a aprender pero se va más allá y se plantean algunos interrogantes: ¿la personalización también debe querer decir respetar sus intereses, objetivos y opciones de aprendizaje? Este interrogante tiene relación con la compaginación del proyecto personal y del proyecto institucional en el proceso de formación, un tema que ha tratado muy bien Núria Giné. Aún se puede añadir que si, como ocurre en algunas titulaciones, se considera importante formar en la participación y en el empoderamiento, fomentar la autonomía es indispensable para ser coherentes con lo que se dice que se quiere fomentar.

En el análisis específico de una titulación, señalé como puntos fuertes el hecho de que la educación superior, por sus características, fomenta de entrada cierto grado de autonomía y que, algunas asignaturas, han incluido planteamientos en esta línea. Como retos de mejora, apuntaba que a menudo la enseñanza es muy directiva y esto dificulta el desarrollo de la autonomía para aprender y que es un tema que, por su entidad y transversalidad, pide una reflexión global a nivel de grado. Para enfocar el tema, propuse debatir sobre qué, cuándo y con qué margen debería poder decidir el estudiante en lo que se refiere a su proceso de aprendizaje.

miércoles, 10 de abril de 2019

APRENDIZAJES PROFUNDO Y SUPERFICIAL


Sigo desgranando temas para mejorar una enseñanza universitaria (la entrada anterior de esta temática es del 13 de marzo del 2019) abordando la cuestión del aprendizaje profundo y del aprendizaje superficial. Los estudiantes utilizan diferentes tipos de aprendizaje según el grado de significación y sentido de este. Los dos extremos son el profundo (encarado a aprender) y el superficial (encarado a obtener una calificación suficiente). También hay quien habla de aprendizaje estratégico que entiendo como una variante del superficial. Asimismo, hay varios tipos de docente: el "divo" (todo gira a su alrededor) que hace su explicación y deja el aprendizaje como una responsabilidad exclusiva de los estudiantes, el que se preocupa por "hacerlo bien" (buenas explicaciones, selección de buenos recursos...) y el que prioriza "ayudar" a los estudiantes para que aprendan más y mejor. Para incrementar el porcentaje de estudiantes que optan por un aprendizaje profundo es clave la coherencia y la visibilidad de la relación entre objetivos y evaluación y ayuda cuando el o la docente es de la tercera tipología.

En el análisis de la titulación específica que desencadenó tratar de estas temáticas, resalté como punto fuerte que, en muchas asignaturas, hay coherencia entre las intenciones formativas, la evaluación y la metodología y esta, como se ha dicho, es una cuestión central... y no siempre fácil. Como aspectos a mejorar, en algunas asignaturas no parece que haya esta coherencia; hay que plantearse a fondo (mejor en equipo docente) como compaginar un modelo docente preocupado por ayudar al estudiante en su proceso de aprendizaje y no encontrarse desbordado por la cantidad de alumnado; y también hay que trabajar sobre cómo afrontar didácticamente el aprendizaje superficial y como favorecer su transformación hacia un aprendizaje profundo. En esta línea, en la ponencia propuse empezar por analizar si es posible algún cambio estructural para favorecer el aprendizaje profundo.