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miércoles, 18 de septiembre de 2019

UN NUEVO DEPORTE


Las actividades físicas y deportivas son imprescindibles para el buen desarrollo de la infancia. Sin embargo, una parte de la población infantil no hace o hace muy pocas y las niñas menos que los niños. Por otra parte, en el deporte en equipo la coeducación se da muy poco porqué los equipos suelen ser masculinos o femeninos. Por consideraciones como las anteriores, me ha parecido interesante una iniciativa nacida en una escuela de Sevilla en 2017 que se ha ido extendiendo por España y Latinoamérica: el RinGol, un nuevo deporte que facilita la participación de todo tipo de niños y niñas (los equipos son mixtos).



El RingGol recoge aspectos del fútbol, ​​el baloncesto, el balonmano, el voleibol y el rugby con unas normas que facilitan la participación de todos los practicantes (por ejemplo: un mismo jugador no puede tocar el balón más de una vez seguida, como norma general no se puede coger el balón con las dos manos...). El objetivo del juego es marcar gol en la portería o en una cesta. El balón se puede tocar con cualquier parte del cuerpo, excepto con la cabeza o los puños. El golpe con el pie debe ser en forma de parábola. Se puede encontrar más información en: https://www.youtube.com/watch?v=6hPxjkCSM-s

Por sus normas, este deporte obliga a un verdadero trabajo en equipo y, además, los niños y niñas con movilidad reducida disponen de una zona de influencia especial con unas normas favorecedoras. Desde el punto de vista educativo y de la atención a la diversidad, parece un deporte muy recomendable.

miércoles, 26 de junio de 2019

INNOVACIÓN DOCENTE


Este es el último tema de la conferencia sobre cómo mejorar la docencia en una titulación universitaria (la entrada anterior es del 12 de junio del 2019). Después de hablar de la formación en competencias, de la relación entre teoría y práctica, de los aprendizajes profundo y superficial, de la evaluación, de la interdisciplinariedad / transversalidad y del aprendizaje autónomo, cierro con la innovación docente, el requisito para afrontar cambios para la mejora. La innovación es el paso necesario para impulsar buenas prácticas. Se trata de un proceso nuevo, planificado y del cual se hace la evaluación que debe ser sostenible en el tiempo (novedades que no cuentan con los mínimos para poderse mantener creo que no se deben etiquetar propiamente como una innovación). ¿Qué facilita los procesos innovadores? La deliberación y participación de los implicados, la percepción por parte del usuario o usuaria de la innovación de que ésta satisface sus necesidades, la suma de pequeños y progresivos cambios, el conjunto de propuestas surgidas de los usuarios. En cambio, la dificulta el sentirse solo (sensación de insularidad docente), la percepción de que el esfuerzo que supone innovar no aporta beneficios o aporta pocos, las dificultades generadas por el sistema (falta de tiempo, normativas...) y la falta de recursos específicos.

En el análisis de una titulación concreta destaqué como puntos fuertes la sensibilidad por la innovación por una parte relevante del profesorado, las iniciativas para intercambiar y poner experiencias en común y las experiencias innovadoras (algunas ya consolidadas como buenas prácticas docentes) en algunas asignaturas. Como retos de mejora apuntaba las dificultades para mantener algunas innovaciones, la necesidad de consensuar entre los y las docentes sobre qué y cómo innovar y las trabas para trabajar en equipo docente porque mucho profesorado no tiene dedicación exclusiva. Como tema para el debate propuse el siguiente: ¿Cómo se puede generar un sistema que facilite un trabajo en equipo docente para poder consensuar y desarrollar innovaciones docentes?

miércoles, 4 de julio de 2018

DÍAS DE FORMACIÓN DOCENTE


Estamos en julio. En la Universidad, en mi contexto, todavía hay bastante trabajo (reevaluaciones, tribunales de trabajos finales, reuniones de fin de curso...) pero estos días son, en parte, para dedicarse a la formación continuada del profesorado. Es época de escuelas de verano, de jornadas, de congresos... Muchos profesores, profesoras, maestros, educadoras y educadores aprovechan el mes de julio para seguir formándose, intercambiado experiencias y vivencias, reflexionando y abriéndose a nuevas posibilidades educativas. Como educar es un trabajo muy vocacional, la formación de julio es un momento de disfrute, de abrir la mente y de sentirse acompañado o acompañada en la preocupación por contribuir a mejorar la educación.

Yo iré al X Congreso Internacional de Docencia Universitaria e Innovación que, en esta edición, se celebra en Girona. Estoy seguro de que, una vez más, será un espacio rico en contenidos que, además, me permitirá reencontrar colegas que hace tiempo que no veo. Espero que tus experiencias formativas, si tienes la suerte de poder disfrutar de ellas este verano, sean muy exitosas y te den nuevas fuerzas para encarar el próximo curso.

miércoles, 17 de mayo de 2017

UN PROYECTO INTEDISCIPLINAR



En la Universidad hacemos docencia, gestión e investigación. En este último ámbito, estamos desarrollando dos proyectos que me parecen muy interesantes. Uno de ellos, consiste en trabajar un mismo caso en cinco clases de cinco titulaciones distintas: maestro, pedagogía, educación social, psicología y psicopedagogía. Estas titulaciones forman a futuros profesionales que pueden intervenir en la escuela y que deberían haber aprendido a trabajar interdisciplinariamente entre ellos. Y de esto precisamente trata el proyecto: queremos estudiar cuáles son las microcompetencias que ayudarían a aprender a trabajar de esta manera.

Primero, en cada clase, se analiza el caso (una situación problemática en una clase de educación primaria) y se elabora un documento con el análisis y propuestas de acción que se cuelga en un campus compartido con los estudiantes de las otras titulaciones, que a su vez deberán colgar sus respectivos documentos. Entonces, se abre un periodo para debatir en un foro (por grupos interdisciplinarios) los documentos y tratar de consensuar un análisis y propuestas de acción. Finalmente, en una sesión presencial (con los estudiantes que pueden asistir) y cada uno con el bagaje del debate en el foro, se intenta consensuar una acción (en pequeño grupo multidicsiplinar) para dar respuesta a la situación planteada en el caso. En paralelo, se pasan cuestionarios a los estudiantes a lo largo del proceso, se recogen relatos del profesorado e informes de las diferentes fases del proyecto con el fin de averiguar cuáles serían las microcompetencias para mejorar (o para introducir, quizás) el trabajo en equipo interdisciplinario en la formación universitaria. Estamos en pleno desarrollo del proyecto, a ver qué sacaremos.