miércoles, 2 de mayo de 2018

PROFESORADO DE SECUNDARIA SIN LA FORMACIÓN OBLIGATORIA



La Conselleria de Ensenyament de la Generalidad de Cataluña ha anunciado una decisión más que sorprendente: el próximo curso para ser profesor en Secundaria no será necesario tener el máster que desde 2009 es obligatorio para impartir clases en este nivel educativo. Esta decisión afecta a aquellas especialidades en que faltan docentes: matemáticas, cultura clásica, lengua catalana, lengua castellana y lengua francesa. La medida, que es provisional, responde a la gran escasez de profesorado en las especialidades citadas que, en algunos territorios, se amplía a otras especialidades y también incluye determinadas especialidades de formación profesional y de escuelas oficiales de idiomas.

En la bolsa de trabajo serán admitidas las personas "que estén cursando el título oficial de máster de formación de profesorado o la formación pedagógica y didáctica equivalente y las personas que manifiesten su compromiso de obtener estas titulaciones antes del inicio del curso
2021-2022 ". Es una decisión que pone de manifiesto la falta de planificación de la Consejería de Ensenyament porque esta falta de profesorado ya se sabía desde hace tiempo pero lo más grave es que una decisión como ésta cuestiona la credibilidad del título de máster en formación del profesorado de Secundaria impartido por las Universidades. Este fue un máster difícil de implantar y que ha levantado críticas por su gestión. Sólo le faltaba esta decisión.

miércoles, 25 de abril de 2018

PERCEPCIÓN DE LAS FAMILIAS SOBRE LA EDUCACIÓN ESCOLAR


La Fundación Jaume Bofill, que periódicamente proporciona interesantes diagnósticos sobre la situación de la escuela, ha presentado los resultados de una encuesta a familias de niños y jóvenes escolarizados en Cataluña, según la cual el sistema educativo recibe un 5,8 de valoración sobre 10 y la escuela un 6,7. Son datos que contradicen una sensación negativa extendida en determinados ámbitos y que, si se comparan con una encuesta realizada hace poco a los docentes, ponen de manifiesto que padres y maestros comparten una apuesta por la innovación y por una visión integral de la escuela: se valoran la motivación para aprender, la creatividad, el espíritu crítico, saber convivir y los hábitos de trabajo y de esfuerzo. Especialmente los padres que tienen estudios superiores dan menos importancia a la estricta preparación académica que a la creatividad y al espíritu crítico; en cambio, en las familias con menos formación la valoración es inversa.

Los datos aportados por el estudio son interesantes porque ponen en duda algunos tópicos que últimamente se oyen mucho sobre la calidad de la escuela. Quedémonos con dos de estos datos. La primera: el 66% de las familias dicen que la educación que reciben sus hijos es buena o muy buena pero sólo opinan así el 35,2% cuando los hijos "van mal en la escuela". En este caso, se critica que no hay atención personalizada ni buen acompañamiento, así como la metodología y la exigencia. La segunda: las valoraciones bajan desde la etapa de infantil a la de primaria y aún más en la secundaria. Datos interesantes, algunas novedosas; otros, no tanto.  

miércoles, 11 de abril de 2018

APRENDER DURMIENDO



Dormir es imprescindible; ya lo sabemos, aunque a menudo ni nosotros ni los niños ni los adolescentes dormimos lo necesario. En el contexto español, los horarios y los hábitos sociales lo dificultan. Entre los múltiples beneficios del dormir hay uno que tal vez no se tiene muy claro: el sueño es beneficioso para la memoria y la memorización es imprescindible para el aprendizaje (no una memorización mecánica sino una memorización comprensiva). Lo que aprendemos lo debemos archivar en nuestra red de memoria.

La secuencia de actividad neuronal que se produce cuando aprendemos se repite por la noche y esto explica que "la memoria pueda mejorar incluso cuando no se ejercita conscientemente, ya que a menudo practicamos también mientras dormimos", tal como dice Ignacio Morgado, director del Instituto de Neurociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona en un artículo en la Vanguardia (1 de enero de 2018). Al dormir, la repetición de la actividad de las neuronas estabiliza la memoria, sin interferencias. El sueño también favorece integrar los nuevos contenidos con los ya existentes y "extraer características y reglas ocultas del conjunto de la información recibida" lo que favorece el aprendizaje significativo. Como concluye Morgado: "Todo lo que facilite un buen descanso, a cualquier edad, será beneficioso para el mantenimiento de las capacidades mentales". Más argumentos para tratar de racionalizar un poco más los periodos de dormir.